El proyecto “Iluminando el Prado” / “Ligthing the Prado”, patrocinado por Fundación Iberdrola España (Benefactor del Museo del Prado y Protector del Programa de Restauración del Museo), tiene como objetivo dotar a las salas de exposiciones de este museo, tanto las que albergan la colección permanente como las que contienen exposiciones temporales, de un nuevo sistema de iluminación con tecnología LED en sustitución del anterior sistema basado en lámparas halógenas.

En la presentación del proyecto se destacó el impulso de Fundación Iberdrola España, junto al Museo del Prado, para sustituir la iluminación interior de dicho museo por tecnología LED.

Entre las ventajas que ofrece este proyecto, destacan:

  • La mejora de la conservación de las obras expuestas por la ausencia de emisión de rayos infrarrojos y ultravioletas con la tecnología LED.
  • La luz LED, muy parecida a la luz natural, facilita la contemplación de las obras y mejora su presentación.
  • La tecnología LED es, de media, un 75% más eficiente, lo que se traduce en un importante ahorro de consumo anual.

Fases

  • La ejecución de este importante proyecto se planificó en catorce fases, iniciándose en noviembre de 2014 y contando con una duración total de cuatro años. Las salas del Museo del Prado correspondientes al ala sur de la planta baja del edificio Villanueva fueron las primeras donde se pudo observar el resultado de las fases 0 y 1 de este gran proyecto de iluminación con tecnología LED.
    • Como ilustración del proyecto, durante un mes se mostró el cuadro Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga de Antonio Gisbert (un gran óleo de 390 cm x 601 cm expuesto en la sala 61A del edificio Villanueva), combinando ambas iluminaciones: la parte izquierda de la obra mantuvo la iluminación halógena mientras que la parte derecha aparecía ya iluminada con LED. Esta confrontación de luminarias pudo apreciarse también en otras salas como en la 63ª, en la que solo una de las obras estaba iluminada con la nueva tecnología. Con estas pruebas, el visitante pudo apreciar las diferencias en la calidad de la reproducción cromática de las obras, así como la visibilidad del volumen y la distancia desde los primeros planos a los fondos.
  • Una vez finalizadas las fases 0 y 1 del proyecto, nuevas salas fueron dotadas con esta nueva iluminación: la 60A, 61, 61A, 61B, 62, 62A, 62B, 63, 63A, 63B, 64, 65, 66, 67 y 75, correspondientes a las colecciones del siglo XIX y a los últimos años de Goya (desde el 2 y 3 de mayo a las Pinturas Negras).

Desde el punto de vista medioambiental, este sistema de iluminación permite, desde su finalización en 2017, un ahorro de energía anual del 75% y evita la emisión a la atmósfera de 320 toneladas de CO2 cada año. También ayuda a reducir los gastos de mantenimiento, ya que estos dispositivos tienen una vida útil de 50.000 horas frente a las 1.000 horas de las lámparas halógenas.

  • Solo en 2014, la puesta en marcha de estas medidas permitió que el Museo del Prado dejase de emitir 62,9366 tCO2eq (toneladas de CO2 equivalente), lo que supone un 4,55% menos, y consumiese 117.006 kWh menos de gas natural, 15.206 kWh menos de gasóleo y 2.569,20 m3 de agua menos que en 2013, lo que supone un descenso del 23,57%, el 3,31% y el 5,46% respectivamente.
La nueva iluminación LED de las salas, además de permitir apreciar mejor las obras sin dañarlas, supone un elevado ahorro de recursos.