Fundación Iberdrola España impulsa la ingeniería con impacto social en el III SocialTech Challenge
- La competición reunió en Sevilla a estudiantes de Ingeniería de las universidades jesuitas para desarrollar soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la movilidad de personas en entornos hospitalarios.
La Universidad de Deusto se ha alzado con el primer premio del III SocialTech Challenge, una iniciativa impulsada por las universidades jesuitas españolas con el apoyo de Fundación Iberdrola España para promover la aplicación de la ingeniería y la tecnología a la resolución de retos sociales reales. En esta edición, celebrada en el Centro de Simulación Clínica Avanzada de la Universidad Loyola, los equipos participantes han desarrollado sillas autónomas capaces de facilitar los desplazamientos de personas con movilidad reducida en entornos hospitalarios.
El equipo de la Universidad de Deusto obtuvo el reconocimiento del jurado gracias a una propuesta que destacó por su elevado nivel técnico, su funcionalidad y su desempeño durante las pruebas dinámicas realizadas en un circuito que reproducía situaciones habituales de un entorno sanitario. Los evaluadores valoraron especialmente la capacidad del equipo para transformar una silla de ruedas convencional en una solución tecnológica avanzada, adaptable a las necesidades reales de hospitales y centros asistenciales.
SocialTech Challenge es una competición que combina la pasión por la ingeniería y la tecnología con el compromiso social. Cada año, estudiantes de las Escuelas Técnicas Superiores de Ingeniería de las universidades Loyola, Deusto, Comillas e IQS trabajan durante meses en el diseño, construcción y validación de prototipos capaces de responder a desafíos reales de la sociedad, demostrando cómo la innovación tecnológica puede ponerse al servicio de las personas.
“Desde la Fundación Iberdrola entendemos que el progreso solo es verdadero progreso cuando amplía oportunidades y contribuye a construir una sociedad más justa. Este es el valor diferencial de SocialTech Challenge: conecta la excelencia técnica con la sensibilidad social. Invita a los jóvenes ingenieros a mirar la realidad con otros ojos, a escuchar necesidades reales y a convertir el conocimiento en soluciones útiles”, destaca Teresa Rodríguez de Tembleque, responsable de Formación de Fundación Iberdrola España.
Ámbito Hospitalario
La tercera edición de la competición se ha centrado en el ámbito hospitalario. Los equipos participantes han tenido que diseñar soluciones capaces de facilitar los traslados de personas con movilidad reducida en espacios sanitarios, incorporando criterios relacionados con la seguridad, la autonomía, la ergonomía, la navegación inteligente y la adaptación a un entorno especialmente sensible.
Los prototipos se han puesto a prueba en un circuito diseñado específicamente en el Centro de Simulación Clínica Avanzada de la Universidad Loyola, que reproduce diferentes espacios y situaciones habituales en hospitales y centros asistenciales. El objetivo era comprobar la capacidad de las soluciones desarrolladas para responder a necesidades reales de pacientes y profesionales sanitarios.
Más allá de la complejidad técnica, el reto ha permitido a los estudiantes acercarse a problemáticas sociales concretas y comprender cómo la ingeniería puede convertirse en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas. En el caso de la Universidad Loyola, los participantes trabajaron junto a profesionales sanitarios para conocer de primera mano las necesidades existentes en los procesos de traslado de pacientes y adaptar sus propuestas a dichas realidades.
La iniciativa cuenta con el respaldo de Fundación Iberdrola España, Fundación Sener, UNIJES, Caja de Ingenieros, Diputación de Sevilla, Abero Medic, City Sightseeing Sevilla e IBM, entidades comprometidas con el impulso del talento joven, la innovación y la aplicación de la tecnología a la construcción de una sociedad más inclusiva y accesible.
SocialTech Challenge se consolida, así como un espacio de encuentro entre universidad, empresa y sociedad en el que los futuros ingenieros tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos a problemas reales, desarrollar competencias técnicas y humanas y comprobar que la innovación tecnológica puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.